| |
 |
|
Pueden observar parte de
mi patio al cual le he dedicado todos estos
años, ya que yo he sido la jardinera. |
Les
contaré en esta página el problema
que aqueja a mi familia. Se los iré contando
en capítulos porque debo recordar las cosas
que han ido pasando en poco más de un año
de duración de esta pesadilla.
La
historia
Yo vivo en el Barrio
Bellavista desde hace 20 años y antes me
jactaba de decir que vivía detrás
del Teatro de Tomás Vidiella en el sentido
que era entretenido e interesante vivir cerca
de un teatro y en un barrio de artistas. Ellos
nunca nos causaron problemas de ruidos o de otro
tipo. Lamentablemente a este sector llegó
la "modernidad" y están construyendo
3 torres de 21 pisos y una de 13 pisos detrás
y al lado de mi casa, respectivamente. Tomás
vendió su teatro, del cual nos regaló
muchas cosas ya que mis papás tienen la
Academia de Teatro Domingo Tessier. Entreparéntesis,
fue bien teatral la escena de este actor que había
construido su propio teatro sentado en una escalinata
presenciando como todo iba desapareciendo.
 |
|
| Pasillo que queda detrás
de mi casa, donde además caen persistentemente
piedrecitas y trozos de hormigón. |
|
Comenzamos
mal porque fuimos ingenuas y le cedimos un pedazo
de tierra sin pedir nada a cambio.
Justo en el sitio que
dejó el teatro El Conventillo, que estaba
detrás de mi casa, está ubicada
la torre que edifica la Empresa Constructora Guzmán
y Larraín. El gerente de esta empresa,
Sr. Jorge Niemann, vino hace más de un
año a solicitarnos que le cediéramos,
hasta que ellos construyeran el primer piso del
edificio, un espacio de tierra de nuestro sitio
que colinda con mi casa. Nos dijeron que era importante
para que la construcción del muro divisorio
resultara de mejor calidad. Como entonces no sabíamos
nada de empresas constructoras aceptamos ante
notario ceder 15 metros por 1 metro, aproximadamente,
sin ningún cargo para la empresa constructora
Guzmán y Larraín. Esta nota fue
firmada por mi mamá, dueña del terreno.
Conflicto
N°1: El muro, después de un año,
todavía está instalado y nosotros
no podemos contar con nuestra tierra ni reconstuir
el jardín.
(ver nota abajo)
La Empresa Constructora
Guzmán y Larraín construyó
un muro provisorio de madera dejando un espacio
reducido para circular y además sin permitir
acceso adecuado a la canaleta de ese lado de la
casa. Detrás del muro hay una excavación
profunda donde ellos han estado supuestamente
construyendo, pero el muro divisorio definitivo
no ha sido aún construido a pesar del tiempo
transcurrido. Según conté anteriormente,
el acuerdo era devolver el terreno al edificar
el primer piso del edificio. Ellos ya construyeron
el piso 21 y están actualmente trabajando
en el techo del edificio sin haber cumplido con
el acuerdo incial. En esta zona teníamos
una enrredadera súper linda, velo de novia,
que tenía unos 17 años y que hubo
que sacrificar para poder hacer este arreglo.
Ahora cuando salimos de la cocina, éste
es el aspecto que se tiene y además sabiendo
que si llegamos a perder el equilibrio y nos apoyamos
en este muro nos podríamos caer en la excavación
que hay detrás.
Nota: felizmente ya nos devolvieron
el terreno. Lo malo ha sido que la tierra que
pusieron es de mala calidad, con muchas piedras
y, mas encima, al regarla se ha ido hundiendo
en varias partes. Con esto han quedado descubiertos
unos fierros que los de la constructora metieron
en nuestro terreno. La verdad es que no es agradable
estar jardineando y que te aparezca uno de esos
fierros y, peor aún, llegar a dar un palazo
fuerte porque te enfrentas a su resistencia.
| |
 |
|
Pueden observar el fierro
clavado en el techo de mi escritorio. Sobresale
27 centímetros. Felizmente no estábamos
cuando éste cayó desde el edificio
de la Constructora Guzmán y Larraín.
Pasa el mouse sobre foto. |
Conflicto N°2:
Un fierro cayó desde el piso 21 y se clavó
en mi techo atravesándolo.
Un día estaba de turno en la Unidad de
Emergencia del Hospital Roberto del Río
y mi hija Paulina me llamó porque, cuando
llegó a casa se dió cuenta que en
el techo del escritorio estaba asomado un fierro
de aproximadamente 2,5 cm de diámetro y
27 cm de largo. Esto sí que fue demasiado!
Se imaginan el susto que hubiéramos pasado
si hubiéramos estado en el escritorio en
el momento en que ese fierro, tipo chuzo, cayó
desde el 21° piso del edificio en construcción!
Este fierro cayó atravesando el pizarreño,
plumavit y madera del cielo. Esto es súper
grave porque pudo haber caído sobre nuestras
cabezas con lo cual de un delito menor, como le
dicen en la Fiscalía a esta acción,
hubiera pasado a un delito mayor o a un homicidio.
Es que tiene que ser mayor u homicidio para que
se pueda hacer algo con la justicia? Ahora entiendo
a la gente cuando dicen que no son escuchados
o que nadie responde. Bueno, igual seguiremos
intentándolo. A todo esto, ya tenemos más
daños, porque al subirse a revisar el techo,
el caballero que lo arreglará se dió
cuenta que tenemos 5 pizarreños quebrados
en la zona que está más cerca de
la construcción, desde donde han caído
pedazos de hormigón y piedras, pero de
eso les contaré en otro capítulo.
Nota: Ya hicimos estos arreglos
que resultaron en un gasto de $200.000 que pagó
la constructora. Este asunto del techo aún
no se soluciona completamente ya que aún
siguen cayendo objetos desde el edificio ya que
no han colocado una adecuada red de protección.
 |
|
Colección
de objetos que han caído en mi casa. |
|
Conflicto
N°3: Siguen cayendo objetos desde el edificio.
A pesar de solicitarles persistentemente que coloquen
una buena red de protección, como en los
edificios que uno ve en otros lados, no ha sido
posible que las personas encargadas de la constructora
entiendan que nos causan problemas con los objetos
que caen y además en alguna oportunidad
puede caer algo que nos dañe físicamente.
Alrededor del 15 de enero cayó un alambre
retorcido que pudo haberme dañado si yo
hubiera estado en el jardín. Hablé
en esa oportunidad con otra persona de cargo alto
dentro de la empresa y quedó de colocar
la red solicitada, pero no pasó nada! Pueden
ver fotos de todo lo que relato acá.
Cómo
estamos ahora, en abril de 2007?:
Ya se terminó, felizmente, la construcción
y hay gente viviendo en el edificio. A estas alturas
es difícil saber si los objetos caen desde
este edificio o de los otros que me rodean. Tengo
otras 3 torres cercanas desde donde también
caen cosas, principalmente pelotas de futbol.
La mayoría de ellas en bastante malas condiciones
por lo que no me da cargo de conciencia no devolvérselas
cuando las vienen a pedir. Yo creo que les hago
un favor a los niños porque no puede ser
que tengan hasta la cámara afuera y los
papás no le compren otra. Triste mi vida
con todo esto alrededor, pero igual me parece
que éste es un lugar privilegiado para
vivir por la ubicación, la cercanía
de mi trabajo y el aspecto que tiene mi casa ya
que todavía parece que estuviera en el
campo. En ruido me dice otra cosa en varias ocasiones,
pero se compensa con todo lo anterior. Fotos
actuales.