Catalina Mihovilovic versus Constructora Guzmán y Larraín

 
 
Pueden observar parte de mi patio al cual le he dedicado todos estos años, ya que yo he sido la jardinera.

    Les contaré en esta página el problema que aqueja a mi familia. Se los iré contando en capítulos porque debo recordar las cosas que han ido pasando en poco más de un año de duración de esta pesadilla.
     
La historia
     Yo vivo en el Barrio Bellavista desde hace 20 años y antes me jactaba de decir que vivía detrás del Teatro de Tomás Vidiella en el sentido que era entretenido e interesante vivir cerca de un teatro y en un barrio de artistas. Ellos nunca nos causaron problemas de ruidos o de otro tipo. Lamentablemente a este sector llegó la "modernidad" y están construyendo 3 torres de 21 pisos y una de 13 pisos detrás y al lado de mi casa, respectivamente. Tomás vendió su teatro, del cual nos regaló muchas cosas ya que mis papás tienen la Academia de Teatro Domingo Tessier. Entreparéntesis, fue bien teatral la escena de este actor que había construido su propio teatro sentado en una escalinata presenciando como todo iba desapareciendo.

 
Pasillo que queda detrás de mi casa, donde además caen persistentemente piedrecitas y trozos de hormigón.  

    Comenzamos mal porque fuimos ingenuas y le cedimos un pedazo de tierra sin pedir nada a cambio.
     Justo en el sitio que dejó el teatro El Conventillo, que estaba detrás de mi casa, está ubicada la torre que edifica la Empresa Constructora Guzmán y Larraín. El gerente de esta empresa, Sr. Jorge Niemann, vino hace más de un año a solicitarnos que le cediéramos, hasta que ellos construyeran el primer piso del edificio, un espacio de tierra de nuestro sitio que colinda con mi casa. Nos dijeron que era importante para que la construcción del muro divisorio resultara de mejor calidad. Como entonces no sabíamos nada de empresas constructoras aceptamos ante notario ceder 15 metros por 1 metro, aproximadamente, sin ningún cargo para la empresa constructora Guzmán y Larraín. Esta nota fue firmada por mi mamá, dueña del terreno.

Conflicto N°1: El muro, después de un año, todavía está instalado y nosotros no podemos contar con nuestra tierra ni reconstuir el jardín. (ver nota abajo)
    La Empresa Constructora Guzmán y Larraín construyó un muro provisorio de madera dejando un espacio reducido para circular y además sin permitir acceso adecuado a la canaleta de ese lado de la casa. Detrás del muro hay una excavación profunda donde ellos han estado supuestamente construyendo, pero el muro divisorio definitivo no ha sido aún construido a pesar del tiempo transcurrido. Según conté anteriormente, el acuerdo era devolver el terreno al edificar el primer piso del edificio. Ellos ya construyeron el piso 21 y están actualmente trabajando en el techo del edificio sin haber cumplido con el acuerdo incial. En esta zona teníamos una enrredadera súper linda, velo de novia, que tenía unos 17 años y que hubo que sacrificar para poder hacer este arreglo. Ahora cuando salimos de la cocina, éste es el aspecto que se tiene y además sabiendo que si llegamos a perder el equilibrio y nos apoyamos en este muro nos podríamos caer en la excavación que hay detrás.
Nota: felizmente ya nos devolvieron el terreno. Lo malo ha sido que la tierra que pusieron es de mala calidad, con muchas piedras y, mas encima, al regarla se ha ido hundiendo en varias partes. Con esto han quedado descubiertos unos fierros que los de la constructora metieron en nuestro terreno. La verdad es que no es agradable estar jardineando y que te aparezca uno de esos fierros y, peor aún, llegar a dar un palazo fuerte porque te enfrentas a su resistencia.

 
 
Pueden observar el fierro clavado en el techo de mi escritorio. Sobresale 27 centímetros. Felizmente no estábamos cuando éste cayó desde el edificio de la Constructora Guzmán y Larraín. Pasa el mouse sobre foto.

Conflicto N°2: Un fierro cayó desde el piso 21 y se clavó en mi techo atravesándolo. Un día estaba de turno en la Unidad de Emergencia del Hospital Roberto del Río y mi hija Paulina me llamó porque, cuando llegó a casa se dió cuenta que en el techo del escritorio estaba asomado un fierro de aproximadamente 2,5 cm de diámetro y 27 cm de largo. Esto sí que fue demasiado! Se imaginan el susto que hubiéramos pasado si hubiéramos estado en el escritorio en el momento en que ese fierro, tipo chuzo, cayó desde el 21° piso del edificio en construcción! Este fierro cayó atravesando el pizarreño, plumavit y madera del cielo. Esto es súper grave porque pudo haber caído sobre nuestras cabezas con lo cual de un delito menor, como le dicen en la Fiscalía a esta acción, hubiera pasado a un delito mayor o a un homicidio. Es que tiene que ser mayor u homicidio para que se pueda hacer algo con la justicia? Ahora entiendo a la gente cuando dicen que no son escuchados o que nadie responde. Bueno, igual seguiremos intentándolo. A todo esto, ya tenemos más daños, porque al subirse a revisar el techo, el caballero que lo arreglará se dió cuenta que tenemos 5 pizarreños quebrados en la zona que está más cerca de la construcción, desde donde han caído pedazos de hormigón y piedras, pero de eso les contaré en otro capítulo.
Nota: Ya hicimos estos arreglos que resultaron en un gasto de $200.000 que pagó la constructora. Este asunto del techo aún no se soluciona completamente ya que aún siguen cayendo objetos desde el edificio ya que no han colocado una adecuada red de protección.

 
Colección de objetos que han caído en mi casa.
 

Conflicto N°3: Siguen cayendo objetos desde el edificio. A pesar de solicitarles persistentemente que coloquen una buena red de protección, como en los edificios que uno ve en otros lados, no ha sido posible que las personas encargadas de la constructora entiendan que nos causan problemas con los objetos que caen y además en alguna oportunidad puede caer algo que nos dañe físicamente. Alrededor del 15 de enero cayó un alambre retorcido que pudo haberme dañado si yo hubiera estado en el jardín. Hablé en esa oportunidad con otra persona de cargo alto dentro de la empresa y quedó de colocar la red solicitada, pero no pasó nada! Pueden ver fotos de todo lo que relato acá.

Cómo estamos ahora, en abril de 2007?: Ya se terminó, felizmente, la construcción y hay gente viviendo en el edificio. A estas alturas es difícil saber si los objetos caen desde este edificio o de los otros que me rodean. Tengo otras 3 torres cercanas desde donde también caen cosas, principalmente pelotas de futbol. La mayoría de ellas en bastante malas condiciones por lo que no me da cargo de conciencia no devolvérselas cuando las vienen a pedir. Yo creo que les hago un favor a los niños porque no puede ser que tengan hasta la cámara afuera y los papás no le compren otra. Triste mi vida con todo esto alrededor, pero igual me parece que éste es un lugar privilegiado para vivir por la ubicación, la cercanía de mi trabajo y el aspecto que tiene mi casa ya que todavía parece que estuviera en el campo. En ruido me dice otra cosa en varias ocasiones, pero se compensa con todo lo anterior. Fotos actuales.

  Actualización 21 de abril de 2007